Ahí estaba Rijkaard mirando el cielo como buscando respuestas que nunca llegaron, se agarraba la cabeza, se restregaba los ojos, miraba el reloj. Señales. El Barça ha equivocado la temporada de principio a final. Como contraste, ahí estaba Ferguson concentrado en el campo de juego, también mirando el reloj con un aire mas sereno, como si esperara que todo el plan terminara como el lo había diseñado.
Barcelona quedo eliminado de la Champions creyéndose que todo su trabajo era perfecto, que el gol llegaría fruto de aquel 70 y algo de porcentaje de tenencia del balón en el partido del Camp Nou y el 56 porciento de dominio de balón en el partido de Old Trafford. En pocas palabras los blaugranas murieron convencidos de que eran mejores que el Manchester United. Pero todo era una visión y en realidad bailaban al ritmo que proponía Ferguson y el Manchester, los diablos rojos dominaron ambos partidos y les salio tal y como el diablo viejo había escrito el guión.
Con Cristiano Ronaldo como único delantero para absorber rivales, marcas y faltas, -absorbió a tantos rivales en la acción del gol que no quedaron jugadores para tapar la segunda línea- mandado a hacer un papel in conocido por él, crack invisible y asistente permanente de las jugadas de gol; Park y Tevez como trabajadores a prueba, haciendo el triple de trabajo; Una defensa magistral que aun sin Vidic demostraron el porque son eficientes en todas sus líneas; y un mediocampo sacrificado impidiendo que el Barcelona pudiera siquiera pensar y con una carta bajo la manga: Paul Scholes -el centrocampista más infravalorado y poco reconocido de la ultima década- y su misil tierra-aire, un gol por el que será recordado; un deja-vu recordándonos al Manchester de la eficacia. Este Manchester no es el de la Premier, este Manchester es el del trabajo colectivo, de los obreros y del sacrificio, es más meticuloso, mas mezquino, más táctico y ahora Moscú espera.
Por Barcelona la historia es triste, con dos títulos perdidos en tres días, más triste aun el destino de Messi, un Quijote sin Sancho, solo perdido en un mar de ideas y talento. Un Rijkaard que siempre se repite y su toqueteo de balón intrascendente, el carrusel que termino embobándolos a ellos mismos, fútbol que se torna aburrido sin Ronaldinho, táctica repetida: ahora saldrá Henry, en el minuto 70 saldrá Bojan, en el 80 Gudjohnsen... y un mal constante que es la falta de gol. Sin gol no mereces la final. Y por su liga local, la española, el pasillo mas largo de su historia al archienemigo eterno.
El destino de Mourinho
Por el otro lado la cosa fue más difícil, si grabara mis charlas previas, todo seria tal y como pronosticaba, Partido difícil de imposible pronostico que se definiría los minutos finales. Clásico partido ingles de dos conocidos que se ven hasta en la sopa, conocedores de defectos y virtudes que no regalaron nada. Obra de tres actos con personajes de todo tipo, un equipo que había perdido al general de todas las batallas Mourinho del que mereció ser esta final. Román Abramovich y el año en que menos monedas había apostado a su caballo de carrera pero que a la vez ha llevado al Chelsea a su primera final de la copa de Europa. El israelí Avram Grant, un personaje secundario y el mas desconocido del reparto que corono su actuación de rodillas en el césped de Stanford Bridge con una historia aparte -Explicó que en el Primero de Mayo en Israel es el día del holocausto, donde se recuerda aquella abominable página de la historia de la humanidad: “Mi padre es superviviente del Holocausto. Los nazis mataron a su padre, a su madre y a sus hermanas y después le obligaron a cavar sus tumbas. Fue un día como hoy”-. Ahí también estaba Frank Lampard el tipo frío del Chelsea que celebro aquel penal convertido de la manera más emotiva posible, el beso al cinto negro que lucia en honor a su madre fallecida y los brazos al cielo indicando el camino ante la mirada atenta de su padre, otra leyenda que aplaudía el coraje de su hijo.
120 minutos pasaron hasta que estos actores vencieron al que parecía inmortal, al que lo había eliminado de mas de una competición, semifinal con un cúmulo de emociones que le dio al Blue el mejor regalo, una final. La final que siempre soñó Mourinho, que merecía Lampard, Abramovich y Grant.
Y la final que merecían Cech, Terry, Carvalho, Makelelé, Drogba y todo el equipo azul que se libro de sus fantasmas. Fue lo mas justo, incluso para el Liverpool y los de Benítez.
La Final Soñada
Ahora espera Moscú, con todas sus luces. En Moscú se olvidara el pasado y el como llegaron. Manchester y Chelsea pelearan por un titulo mas. Como lo hacen en la Premier cabeza a cabeza.
Son los dueños de Inglaterra y de Europa, un fútbol en ingles que pronosticaba un año atrás.
“Mientras existan hombres, recordaran palabras y combinaciones de palabras. Solamente poesía y canción permanecerán” - Jim Douglas Morrison
Un 3 de Julio de 1971, un paro cardiaco se llevo la vida de Jim Douglas Morrison, a sus 27 años se volvía una leyenda. La muerte lo condujo a ser un corresponsal de los fantasmas en Pére Lachaise, vecino de Gertrude Stein, Oscar Wilde y Balzac, en la ciudad de los muertos… un reino que siempre le perteneció.
Era actor, cantante, borracho por naturaleza, desnudista de vez en cuando, un descontento consumado, hiperactivo, pero mucho mas allá del fenómeno musical de quien llevaba tatuado en el alma el nombre del rey lagarto, encontramos al poeta transeúnte de los sueños, que perseguía darle una atmósfera teatral a su experiencia musical para traspasar las fronteras convencionales del rock y plasmar así una autentica lucidez dentro de los escenarios mas comprometidos con el lenguaje; para incorporar una poética acorde con la nueva sensibilidad que presentaba en el mundo.
Dicen que cuando Jim Morrison sugirió el nombre “The Doors” para su grupo, inspirado en las lecturas de William Blake y Aldous Huxley -de donde tomó los fragmentos sobre las puertas que abrirían un camino al universo– sus compañeros Densmore, Krieguer y Manzarek sabían que se enfrentaban a una especia de Dionisio, dios del sentimiento, las sensaciones internas, la danza, la música, que a pesar de habitar una Temporada en el infierno como su admirado Rimbaud, representaba una imagen sublime, angelical, llena de contrastes, en la que sus acentos confusos lo hacían fracasar constantemente en los múltiples intentos de alcanzar estados místicos por medio de las drogas y el alcohol.
Era el gran poeta maldito del rock, que buscaba desde la premisa de Nietzche sobre el nacimiento de la tragedia a partir del espíritu de la música, entregarle al rock una categoría ritual que se enfrentara a la historia para competir con todas las estructuras morales ya establecidas, en la cual no importara asesinar al padre y violar a la madre como proclamaba en un poema de 11 minutos de duración titulado “The End” que incluyo en el primer larga duración del grupo y que también se puede oír en su Coletania Box Set en 18 minutos de sonidos acústicos delirantes y esa voz sublevada limítrofe entre lo sensual y lo malévolo, lo extraño y lo alucinante (audio).
Siempre se considero mejor poeta que compositor, el novelista español Mariano Antolín Rato, llegó a afirmar que en realidad lo que "Morrison deseaba era ser un poeta francés". En 1969, Morrison escribió “oda a los angeles” en memoria del guitarrista de los Rolling Stones (Brian Jones), muerto días antes, probando ser una vez más el gran vidente de su generación tanto de la música como en la poesía.
Escribió también que solo las palabras sobrevivirían a la catástrofe…
Morrison, el Poeta
Chacal, escoltamos el rastro de los sobrevivientes de las caravanas. Recogemos las sangrientas cosechas de los campos de batalla. De ningún cuerpo cadáver se ausentan nuestros flacos vientres. El hambre nos guía hasta la fragancia del viento. Extranjero, viajero, observa atentamente nuestros ojos y traduce el horrible ladrido de los antiguos perros.
Han pasado ya unos meses desde la trágica muerte de Heath Ledger y hasta ahora me atrevo a escribir sobre aquello y una frase que al poner en paralelo con las circunstancias extrañas en las que termino su vida puede que suene hasta ominoso.
La imagen de Heath Ledger interpretando el icónico papel de The Joker -el antagonista principal del Señor de la Noche- se llena de simbolismo por si solo y se presta a la doble lectura constante con cada imagen que se nos aparece. Ya de porsi el cambio innegable del personaje que se aleja por mucho del caricaturesco demonio vestido de travestí Joker interpretado por Jack Nicholson hasta tomar un papel que se parece mas al Joker de Alan Moore (The Killing Joke); Loco, asesino esquizofrénico, paranoico sadomasoquista, psicópata, bestial y violento nacido quizás de un poema de Rimbaud. El Joker de Heath es quizás el Némesis personificado perfecto de Batman, ya que si Batman lleva consigo esa oscuridad para poder moverse y pensar como los monstruos a los que caza, el Guasón es el monstruo en sí.
Why so serious? Parece ser la frase escalofriante que se repite en cada póster de la película The Dark Night, generalmente en ellas aparece la figura de Ledger personificando al Joker una de ellas con esa cara que parece haberse lavado con un cóctel de ácido y sangre, y otra con una figura fantasmal con cráneo de fosas oculares despobladas; ambos póster presentan al Joker dibujando la pregunta ¿Por qué tan serio? Cuestionándonos – ahora Ledger- por nuestro asombro ante su muerte, sin dejar de lado ese humor sádico y macabro de Joker.
Consciente o no de ello, Ledger será recordado y sometido a una especie de maldición en la figura del Joker.
Tras estas conjeturas y muchas mas que nacerán al ver la película- que de seguro tendrá como papel principal a Ledger y al Joker (como en The Killing Joke)- he acá él ultimo trailer de la película por venir. Un aperitivo y una mirada al emisario de la muerte envuelto en maquillaje.
Voy a perderme en tus ojos llokalla. Buscando las razones de esa eterna necesidad de autodestrucción de aquel pedazo de lagrima marrón que se descuelga por tus ojos.
Si el año pasado las celebraciones de este blog eran poco mas de una queja sobre los pocos artículos escritos, los problemas con blogia y los más inconvenientes que no me dejaban escribir. Este año me he dado cuenta que soy muy humano y por consecuencia mis problemas son mas humanos y complicados de los imaginados.
Pero aun así escribimos, siquiera mensualmente para no dejar desierto este blog, que aunque es algo muy superficial no vaya desapareciendo como muchas cosas que se me van quedando atrás, además de haberme dado satisfacciones y gente con la que he podido compartir similares gustos y opiniones y la otra la que simplemente ha alentado, con sus criticas, mis ganas de plasmar poligrafías en el blog.
Han llegado los fabulosos cuatro años de este blog, con la alegría particular de que 1077015 seres, entre humanos, extra planetarios, animales inteligentes, robots experimentales y buscadores extraviados nos han visitado.