Atentados y oraciones al demonio
Como despertando de un mal sueño o de una pesadilla fue lo de hoy por la mañana al escuchar los relatos entrecortados que salían de las bocas de personas sangrantes en una ciudad que hace pocas horas atrás celebraba con alborozo su elección olímpica.Son cosas que no deberían verse nunca, hasta que punto llega la podredumbre humana, y parece que es un círculo vicioso que nunca acabara y que mientras mas la pisas, más fuerte se hace.
Y como hurgando entre la basura el tío Busch dice:
El contraste entre lo que estamos viendo aquí y en las pantallas de televisión no puede ser más vívido: por un lado tenemos a unos hombres que quieren poner fin a la pobreza, a enfermedades como el SIDA, que quieren un medioambiente limpio, y por otro tenemos a hombres que matan a otros hombres
George W. Bush, presidente de EE.UU.
Cambiando discursos cuando ayer Busch mandaba al diablo el protocolo de Kyoto y que solo levanta el nombre de la pobreza cuando lo siente adecuado.
Y por si fuera poco, la lucha santa contra sus propios demonios, parecen rezar una oración escrita por las oscuras manos del demonio.
En el nombre de Dios, el misericordioso, el piadoso, sea la paz para el alegre e inmutable combatiente, el Profeta Mahoma. La paz de Dios sea sobre él.
Naciones del Islam y naciones árabes: regocijaos pues es tiempo de vengarse del gobierno cruzado zionista británico en respuesta a las masacres que comete Gran Bretaña en Irak y Afganistán.
El heroico combatiente islámico ha llevado a cabo un ataque bendito en Londres. Gran Bretaña está ahora ardiendo de miedo, terror y pánico en el norte, sur, este y oeste.
Hemos advertido repetidamente al pueblo y el gobierno británico. Hemos cumplido nuestra promesa y efectuado una bendita operación militar en Gran Bretaña luego de un largo período de duros esfuerzos de nuestros combatientes para asegurar el éxito de la operación.
Advertimos a los gobiernos de Dinamarca e Italia que todos los gobiernos cruzados serán castigados de la misma manera si no retiran sus tropas de Irak y Afganistán. Quién avisa está disculpado.
Dios ha dicho "A ti creyente: si ayudas a la causa de Alá Él te ayudará y sostendrá tu pie firmemente".
al-Qaeda
Lea además:
BBC Mundo: Atentados en Londres.
Son 6 los seres que habitan la rustica casa de delgados palos y un techo de lamina, la familia posa para la cámara del fotógrafo, todos cubren sus rostros con pasamontañas y pañueletas que parece ser el signo de sus raices y su lucha, el padre con pasamontañas de lana negra es el único que trae zapatos, su mujer y sus niños descalzos, todos ,desde el bebe, miran al fotógrafo con sus fervorosos ojos zapatistas.
De pie
aplaudiendo a una pantalla inerte que pasaba los créditos con las clásicas letras azules, iguales a las que viera por primera vez a mis 5 años. Pero hoy era diferente, espere 25 años para ver los estos créditos por que quiera o no, así se cerraba un ciclo de mi vida.
Gracias...

Todos mis sinsabores con la moneda americana surgio cuando lei la
Muchas veces escribes cosas, algunas con o sin sentido... al mismo tiempo a las que les pones mas empeño o en las que les buscas mayor concepto, son las que pasan desapercibidas.
Quien propusiera la peregrina iniciativa de suprimir la Navidad, fracasaría. Los primeros que le crucificarían para silenciarle serían los comerciantes, tanto católicos, evangelistas, luteranos, como los judíos, musulmanes, sintoistas, budistas o increyentes. ¡Magnífica prueba de comunión ecuménica!
Dicen los filósofos que todo en nuestro ser es reciclable después de morir, excepto el individuo que somos. Más que la muerte, nos angustia el acto de morir. Tenemos una especie de pánico escénico en espera de que llegue nuestra hora. Pero quizá es como zambullirse y comprobar que el agua no duele. Sin embargo nos angustia también lo que habrá después de la muerte. El finadito Gordo Ja Ja tenía una frase típica. Cuando le daban la noticia de que alguien había muerto preguntaba: ¿Así, definitivamente? Siempre nos sonó a broma, pero luego me encontré con que tenía la misma inquietud nada menos que Jorge Luis Borges, pues aspiraba, como le había dicho su padre, a morir definitivamente, es decir, a apagar cualquier forma de conciencia más allá de la muerte.